Av. Intercomunal, altura “La Piedad” en Cabudare.
Conducta Ambiental en
esta localidad, según las Investigaciones.
Para los que frecuentan
este importante punto de la ciudad de Cabudare (Autopista
Barquisimeto-Acarigua) no es un secreto la continuidad con la que surgen
algunos fenómenos de carácter social en pocos periodos de tiempo. El hecho de
tratarse de un punto indispensable para la vialidad entre dos estados, lo ha
hecho posicionarse como uno de los lugares donde la población aledaña ha tomado
costumbre de hacerse sentir de alguna u otra manera, desde organización de
manifestaciones, hasta saqueos y hurto masivo de camiones cargados, y como
última instancia, organización social para tomar justicia por sus propios
medios.
Hines (1986) a partir de un meta-análisis de 128 investigaciones ha identificado cuatro bloques de variables relacionados con la realización de conductas ambientales: Factores sociodemográficos, factores cognitivos, factores de intervención ambiental y factores psicosociales.
Hines (1986) a partir de un meta-análisis de 128 investigaciones ha identificado cuatro bloques de variables relacionados con la realización de conductas ambientales: Factores sociodemográficos, factores cognitivos, factores de intervención ambiental y factores psicosociales.
El cambio está en
nuestras manos
Foto que
evidencia como ha sido reducido en un 80% aproximadamente el cauce de una
quebrada que recorre buena parte del municipio Palavecino (Cabudare). Es
preciso destacar que en época de lluvia los desechos depositados en este paso
natural de agua comenzaran a descender hasta bloquear otras porciones de la
misma quebrada como ha ocurrido en pasadas ocasiones, trayendo como
consecuencia no solo el secado del pequeño rio y el aumento de la
contaminación, sino también la pérdida de vidas y bienes materiales producto de
la salida del agua de su cauce natural.
La revisión
digital acerca del efecto de la intervención humana en la erosión de los ríos,
demuestra cómo somos capaces de modificar de forma dañina nuestro planeta
provocando desbordamientos, pérdida de biodiversidad autóctona y secado de
nacientes de agua, lo que trae a colación el escuchado eslogan “sin agua no hay
vida”. Esperemos que a través del estudio y aplicación de la psicología
ambiental, se despierte en la población un mayor interés por revertir los daños
que nos hemos infringido nosotros mismos.
Para mayor
información sobre el tema te invitamos a revisar estos artículos de interés:
Giuliani, F. y Wiesenfeld, E.
(2001). Promoviendo comunidades sostenibles: Teoría, investigación y
capacitación: http://tumbi.crefal.edu.mx/rieda/images/rieda-2001-123/articulo4.pdf
Villuendas, M. (2009).
Responsabilidad ecológica-ambiental e intervención Psicológica: http://mach.webs.ull.es/PDFS/Vol10_1y2/Vol10_1y2_d.pdf
Cardozo, L. (2011). Lagos, los
mega basureros de América Latina:




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